jueves, 27 de junio de 2013

Solucionando conflictos

Sabemos que en el diario vivir, desde que nos levantamos y nos dirigimos hacia el trabajo o la universidad vamos a tener que interactuar con otros de manera que puede haber un intercambio de opiniones e ideas respecto a algún tema es específico, y puede que no siempre nos agrade escuchar lo que la otra persona tiene para decir, así que en caso de replicar u oponerse a lo que la persona dijo puede surgir un conflicto o una retroalimentación que nos indique que no estamos de acuerdo con la otra persona, en estos casos debemos saber que siempre hay algún medio para hacer que una discusión no nos haga perder el trabajo, las amistades o la persona amada.


Si bien es cierto, hay algunos casos más relevantes que otros. Si nos referimos a un caso en el que dos personas discuten por cuál equipo de fútbol es mejor puede que eso no pase a más en la mayoría de los casos, pero si hablamos de un conflicto internacional entre potencias mundiales disputándosen el poder sobre un territorio prominente  y la riqueza de este probablemente sí sea vital poner sobre la mesa una estrategia en pos de solucionar un conflicto de manera que ambas partes se beneficien o ninguna pierda.

Algo que debemos destacar como factor clave para que un conflicto se solucione es que el único anhelo de ambas partes sea encontrar una solución racional siempre protegiendo sus intereses pero obrando en pos de lo correcto. Y al no tener esa actitud muchas personas es donde se generan tantas guerras, disensiones, muertes… y nunca se llega a una solución porque se interpone el orgullo y el egocentrismo.

La manera más racional y provechosa de solucionar una riña es procurando lo que llamamos “ganar-ganar”, lastimosamente hay situaciones en las que esto es imposible, dado al tipo de caso y las condiciones y presiones bajo las que se encuentra alguna persona. Mas en la medida de lo posible debemos buscar el bien para las partes en conflicto sea que nos elijan como intermediarios o que nosotros mismos nos involucremos en el conflicto dado que nos afecta ya sea de manera positiva o negativa la decisión que se pueda llegar a tomar en base a la solución que se genere.

Un elemento base a aplicar si se quiere realmente solucionar un problema es dejar el emocionalismo a un lado y actuar con lo que llamamos “la cabeza fría”. Si alguna vez has sido intermediario en la solución de un conflicto de tipo pasional sabes que eso es muy difícil de encontrar en una pareja a la hora de un problema muy grande. Por lo general si una persona ve perjudicados sus intereses y beneficios personales va a reaccionar en defensa, y este no es el problema es la manera en que la persona piensa afrontar el problema y buscarle una solución es vez de solo parlotear al respecto. Sin embargo, siempre es bueno hablar las cosas de manera seria y, si es necesario, hacerlo confidencialmente; no es bueno evadir las realidades en una situación pues puede que el problema solo se agrande y lo estemos dejando pasar, cosa que no podemos hacer en un caso serio que nos podría perjudicar o beneficiar de manera significativa.


En conclusión, busquemos siempre una manera pacífica y racional de arreglar los conflictos. Considerando siempre las razones de la otra persona y también la situación en la que esta se encuentra  y, obviamente, sin dejar de lado lo que nos concierne y nos puede afectar ya sea para bien o mal a partir del acuerdo al que se llegue.





LAN FBX.

viernes, 14 de junio de 2013

¿Chinos, japoneses, o qué?

Esta semana me alegra poder compartir con todos ustedes un tema que quizá pocas veces se han puesto a reconsiderar. El racismo no solo va dirigido hacia los afro descendientes, sino también a otros tipos de razas. Tal como lo son los que llamamos ''chinos''.
En oriente si bien hay personas provenientes de diferentes países que tienen muchos parecidos no son iguales. Hay diferentes tipos de mitos que se manejan respecto a los asiáticos (como les llamo yo para generalizar). Número 1: Todos los ''chinos'' son karatecas. Falso, si bien hay personas asiáticas muy hábiles en esta y otras artes marciales, no significa que sea parte de cultura aprender karate desde que son pequeños. A veces debemos tomarnos el tiempo para investigar un poco al respecto y darse cuenta de que también hay miles de personas disciplinadas en esta área en América. Es una mala costumbre de los costarricenses (y supongo que de muchas más nacionalidades ) llamarle chino al sujeto extranjero que desconocemos pero tiene un cierto aspecto físico que lo hace distinguirse de entre las demás personas ''normales''.
Entre otros mitos, los ''chinos'' son inteligentes. En estos links que les voy a pasar sale un hombre de Japón que se crió en Colombia contando cómo el creyó que cuando conociera su familia de sangre sería una familia super inteligente de genios y científicos, pero lo que realmente tienen es disciplina. Un valor que nos hace falta mucho a nosotros que decimos una hora y sobreentendemos que es media hora más tarde.
 En lo personal trato hasta el punto máximo de confundir y respetar el hecho de que cada país de oriente (Japón, Corea del Norte, Corea del Sur,Mongolia, Indonesia, China...)
Cabe destacar que, como debería suponerse, cada país tiene su cultura e idioma diferente, al igual que un tico no es igual que un hondureño y un salvadoreño no es igual que un peruano; los asiáticos entre sí físicamente sí se pueden diferenciar. Solo que nuestro ojo poco desarrollado se familiarizó con ver gente morena y pequeña u otros con ojos grandes y altos. En fin, no olviden que el que ignora también peca.
Sí les recomiendo prestar atención a cada uno de los puntos que aquí se tocan, pero en especial los que se tocan en el vídeo, por un hombre que ha vivido todos esos prejuicios y por consecuencia de ello hasta de bullying sufrió. Por eso investiguemos para que la pregunta no quede en nuestra mente: ¿Es chino, japonés, o qué?



Recuperado de:

   http://www.youtube.com/watch?v=kJXyqe96LjY
 


lunes, 10 de junio de 2013

Cero prejuicios

 Sabemos que a la hora de querer referirnos a alguien no podemos pretender saber todo de de esa persona con el simple hecho de haberla visto. Cada vez que pensamos dar la opinión que tenemos respecto a alguien esta debe ser tratada como lo que es, subjetiva, es decir, muy personal y refutable. Hay muchas personas en contra del maltrato moral y verbal, y continuamente realizan campañas que motivan al público general a hacer conciencia y además, exigen su derecho como seres humanos. Y con toda la razón pueden reclamar sus derechos, dado que como nos veamos o como la gente nos perciba no es necesariamente como en realidad somos.
Tocaré primeramente el tema de la discriminación por color de piel, es decir, racismo. Esta actitud completamente inhumana se considera por mi persona como una manera primitiva e incivilizada de ver a los demás, pienso así  dado que el color de piel de una persona no limita o aumenta sus capacidades, habilidades, dones y/ o talentos. La página www.ushmm.org (párr. 1) habla del racismo señalando la limitada manera de pensar de muchos respecto a las personas de color, y dice : ''La doctrina del racismo afirma que la sangre es la marca de la identidad nacional-étnica y sostiene que las características innatas determinan biológicamente el comportamiento humano. Juzga el valor de un ser humano no por su individualidad, pero exclusivamente por su pertenencia en una “nación colectiva de raza”. ''
 Una manera más en la que podríamos caer en el prejuicio, es juzgar por alguna clase de discapacidad física, tal como la carencia de alguna extremidad o la discapacidad para desempeñar algún deporte. Continuamente podemos ver en las olimpiadas  la manera tan excepcional en la que se desempeñan personas con: discapacidades de comunicación, carencia de extremidades, o inclusive alguna fragilidad a nivel óseo que les impida desempeñarse como deportistas ''normales''.
Ser prejuiciosos es sinónimo de ser ignorantes. Cuando opinamos de un tema sin conocerlo a fondo o sin siquiera tener una idea de este caemos en una opinión sin base, o como dicen popularmente ''sin cabo ni rabo''; lo peor es que podríamos estar ofendiendo a alguien o inclusive hiriéndolo psicológicamente.
 Es muy importante hacer notar los diferentes tipos de personas que en una cultura como la nuestra son candidatos de opiniones, críticas injustificadas y, desde luego, prejuicios.
 Invito a quien lea esto a que reconsidere sus palabras, chistes, comentarios, burlas y/o percepciones respecto a la gente de color o respecto a la fisiología de los demás, puesto que podríamos caer en un grave error al no permitirnos conocer otras culturas que pueden resultar igual o más interesantes que la nuestra, de la misma manera conocer  personas igual o más capaces que nosotros, pero que lastimosamente ganan docenas de prejuicios día a día. Vivamos conscientes de nuestras palabras y hechos, y, por supuesto, vivamos con cero prejuicios.


Referencias:
-Artículo recuperado de: http://www.ushmm.org/wlc/es/article.php?ModuleId=10005756